Un despertar ante la fatiga silenciosa
La idea de Rocasoz surgió tras años de observar cómo profesionales de diversos sectores —desde programadores hasta docentes— normalizaban síntomas de cansancio visual extremo, dolores de cabeza tensionales y sequedad ocular persistente debido a jornadas interminables frente a monitores de ordenadores y dispositivos móviles.
Entendimos que la mayoría de estos problemas no se debían a fallos estructurales irreparables, sino a una profunda falta de información sobre ergonomía básica, iluminación adecuada y la necesidad de dar descansos periódicos a nuestros ojos.